40 novelas para 2019

Tener cerrada, más o menos, la pila para 2019 me produce cierto placer metafísico (ese que está mas allá de los sentimientos y la terrenalidad). Idas de olla al margen, me he propuesto un año de lectura light. Muchos títulos que me apetecen leer y ninguno, o muy pocos, que debo leer.

Pero toda pila debería tener un objetivo. Una existencia por la que estar ahí, presionando para ir menguando, y en realidad creciendo, como el monstruo del Seat Altea. Y a falta de un objetivo, me he propuesto cinco (todos asequibles y con un sentido).

Pendientes de 2018

La pila siempre es larga, nunca está satisfecha. Pasarse por Twitter o Goodreads significa añadir una o dos novelas más por visita. Un montón de libros que quieres leer y que nunca podrás porque tienes que: a) dormir, b) comer y c) tener vida. Así que he cogido esa lista, increíblemente extensa (ya había más de cien títulos), y he elegido ocho novelas (me guardo alguna por si acaso).

1. Hijos de los hombres. P.D. James.

2. Cada corazón, un umbral. Seanan McGuire.

3. Binti. Nnedi Okorafor.

4. El Zoo de papel. Ken Liu.

5. La gracia de los reyes. Ken Liu.

6. Rascacielos. J.G. Ballard.

7. Amanecer Rojo. Pierce Brown.

8. Todos los pájaros del cielo. Anders Charlie Jane.

Me costó elegir ciertos nombres, pero tenía claro que no quería dejar en el tintero las obras de Ken Liu y de Nnedi Okorafor, porque no quiero perder el punto de vista externo que da escribir desde un enfoque cultural diferente. También no quería dejar pasar algunos títulos que dieron bastante que hablar en 2018 (Cada razón, un umbral y Todos los pájaros del cielo, por ejemplo) y otros que me llamaban la atención por motivos más personales, como ocurre con Hijos de los hombres (me gustó mucho la película).

Terminar sagas empezadas

¡Ya esta bien! De empezar trilogías, pentalogías, dodecalogías y quedarme a medias de refriegas palaciegas, mundos a medio construir y chistes que no termino de coger.

Daba la casualidad, además, que las sagas que tengo abiertas son maravillas de último cuño (y una que me gusta y punto, ¿vale?).

9. El fin de la muerte. Liu Cixin.

El último de la trilogía El recuerdo del pasado de la Tierra (un poco spoiler el nombre). En 2018 leí El Bosque oscuro y se coló de lleno en mi top 5. Así que podéis imaginar las ganas que tengo de cerrar.

10. Misericordia auxiliar. Ann Leckie.

También el último del particular mundo del Radch creado por Ann Leckie. Otra de esas trilogías que te atrapan por la trama y te dejan desvalido cuando estás cerca de acabarlas. ¡Sé fuerte! Ha llegado la hora de ver qué pasa con las IAs de Leckie y su complejo entramado sociopolítico.

11. El portal de los obeliscos. N.K. Jemisin.

12. El cielo de piedra (que se publica ya mismo en castellano). N.K. Jemisin.

Así da gusto, ¿no? Liu Cixin, Ann Leckie y ahora la trilogía más galardonada de todos los tiempos, de la mano de la maravillosa N.K. Jemisin. Una buena oportunidad de seguir con la trilogía de La Tierra fragmentada que comencé en 2017, y acabarla, ¿por qué no? Nunca tuve tantas ganas de reencontrarme con Sienita y Alabastro.

13. El marte largo. Baxter/Pratchett.

14. La utopía larga. Baxter/Pratchett.

15. El cosmos largo. Baxter/Pratchett.

No hay premios aquí. Ni especial reconocimiento de la crítica. De hecho hay una corriente detractora bastante importante. Pero a mi me gustó mucho La Tierra larga, y aunque La Guerra Larga no cumplió con las expectativas, hay algo especial para mí en esta ¿pentalogía? El toque de Pratchett es evidente y hay un motor especulativo amplio, quizá demasiado, e interesante. 2019 es el año para ver qué ocurre con todos esos mundos paralelos y analizar si vale la pena el viaje.

Empezar sagas nuevas

¿Quién dijo que 2019 estaba para terminar lo que uno empieza? ¡Hala! Pues empecemos otras sagas. Tranquilidad. La idea es tocar sagas a las que les tengo echado el ojo desde hace tiempo y después de la buena experiencia con Harry Potter, me gustaría encontrar un nuevo salvoconducto para todas esas lecturas que se vuelven farragosas (aunque creo que una de las sagas que he elegido no me va a ayudar mucho en eso).

16. El imperio final. Brandon Sanderson.

17. El pozo de la ascensión. Brandon Sanderson.

18. El héroe de las eras. Brandon Sanderson.

19. Aleación de ley. Brandon Sanderson.

20. Sombras de identidad. Brandon Sanderson.

21. Brazales de duelo. Brandon Sanderson.

Nacidos de la bruma. Nunca he leído a Sanderson y supongo que será pecado. Wikipedia en mano observé que este señor se dedica a escribir como si le fuese la vida en ello (saca un libro cada dos semanas, más o menos). ¿Por qué Nacidos de la Bruma? Porque es la saga más larga. Veremos si no me tengo que arrepentir.

22. Marte Rojo. Kim Stanley Robinson.

23. Marte Verde. Kim Stanley Robinson.

24. Marte Azul. Kim Stanley Robinson.

Sí, sí. Ya sé. Igual he elegido la espesura (que diría Aragorn, hijo de Arathorn, rey en el exilio). Pero me llama mucho la temática y quiero ver qué es lo que tiene la trilogía de Kim Stanley Robinson para tanta discusión.

Los premios

25. El fin del imperio. John Scalzi.

De 2018 solo va a quedar el bueno de Scalzi, porque el Hugo y el Nébula fueron a parar a Jemisin. La idea, y espero que un buen lugar para adquirir combustible para la pila, llegue desde los premios internacionales y nacionales (que los Ignotus molan mucho). No descarto meter nominados (que de hecho ya hay alguno en los pendientes de 2018).

Clásicos

Soy de esos que se hace los logros en los videojuegos. Me gusta rellenar listas. Completarlas, seguirlas punto por punto. ¿Y qué mejor misión para un señor con ligero TOC, que completar los libros más míticos de la ciencia ficción?

Muchos ya han pasado por mis manos, pero aún quedan bastantes por pasar (y por ser encontrados porque la descatalogación es poderosa).

Los siguientes los tengo localizados y ejercen un efecto humillante sobre mi currículo lector al tener que asumir que nunca he leído ni a Niven ni a Heinlein (¡válgame el señor!), ni a William Gibson. Pero nunca es tarde si la novela es buena. 

26. Mundo Anillo. Larry Niven.

27. La mano izquierda de la oscuridad. Ursula K. LeGuin.

28. La luna es una cruel amante. Robert A. Heinlein.

29. Neuromante. William Gibson.

30. El hombre en el castillo. Phillip K. Dick.

El título del post decía cuarenta y me he parado, con mi habitual uso del ventajismo, en treinta. Si algo he aprendido durante estos últimos años es que la organización es muy importante. La planificación es lo que diferencia a los buenos de los mejores, pero también hay que ser flexible. Dejarse sorprender. Es bastante probable que los nominados a los Hugo de este año copen los puestos restantes. Le tengo muchas ganas a Too like the lightning de Ada Palmer y siempre existe la opción de sumar a Geralt de Rivia a las sagas pendientes (y ya completo los cuarenta del tirón). 

Pero estoy seguro de que habrá sorpresas. Algún novel que tenga la mala idea de hacerme llegar su libro o una de esas recomendaciones de las redes sociales que termina convirtiéndose en la sorpresa del año. Nunca se sabe.

¡Qué el 2019 sea un año de grandes (y especulativas) lecturas!

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