7 cosas que me encantan cuando leo y que no consigo cuando escribo

Que leer es uno de los aspectos claves para la formación de un escritor no lo discute nadie. Que además es un baño de humildad leer en otros lo que te gustaría escribir a ti, puede ser una arma muy poderosa si sabes adaptarla a tus capacidades. Que hay veces que incluso con eso tu habilidad hace tope, pues también, no nos engañemos.

Como os he contado muchas veces, soy un lector bastante solvente, de los de treinta libros anuales de media. Este año además me he lanzado a tocar todos los palos, en géneros, autores y categorías. Lejos de añorar mi amada ciencia ficción empiezo a saborear los matices que ofrecen los otros géneros y, sobre todo, lo mucho que ofrecen autores que no son de fama mundial. Es precisamente de éstos últimos de donde ha venido la idea de este post. De la pregunta con la que me machaco a diario:

¿Por qué yo no soy capaz de escribir algo tan bueno?

Decidí que debía responder esa pregunta, para poder sentirme aliviado y para empezar a trabajar, de una vez por todas, en mis debilidades.

Por si en alguna ocasión os sentís igual que yo, aquí os dejo mi lista de deseos.

1. Crush literario o eso de enamorarse de los personajes.

A todos nos ha pasado. No tiene porque ser alguien con el que te identifiques, pero te encariñas. Hay veces que es desde la primera página, como por ejemplo Kvothe, y hay otras que la relación se va forjando poco a poco, Sam Vimes es mi ejemplo perfecto.

Sea como fuere hay un momento en el que solo quieres pasar páginas para llegar a la parte en la que sale tu favorito\a (me pasaba con Samsagaz o más recientemente con Ailsa de Neimhaim).

¿Qué debo hacer para mejorar en este aspecto?

Lo más importante es que tu personaje tenga una historia (aunque no salga en la novela, relato, cuento), algo que lo defina, que lo haga de carne y hueso (o verde y viscoso, eso ya cada uno). De esa manera el lector lo tomará como real y estará mucho más cerca de escribirte una carta y decirte que te ama.

giphy (1)En realidad se habrá enamorado de tus personajes, pero son obra tuya así que es lo mismo.

¿Dónde me documento?

Pratchett es un maestro, cualquier novela de Mundodisco destila carisma. Si eres más serio y más de antihéroes, la trilogía de La primera ley de Abercrombie es una buena manera de empezar, o Crónicas del Fin si quieres leer algo menos mainstream y más nacional (que falta hace). Y si no puedes seguir a @virginiadlp en Twitter que de vez en cuando nos regala, entre otras cosas, sus crush literarios .

2. La increíble verosimilitud del mundo.

Una de las partes mágicas de leer. Cuando te ves allí. ¿Os suena esa pradera verde, de repente suena un cuerno y vienen los Rohirrim? ¿Cuántas veces os habéis imaginado junto a los protagonistas en plena acción?

El worldbuilding es tan maravilloso como complejo y retorcido, pero puede ser la diferencia entre una novela bien contada y un experiencia maravillosa.

¿Qué debo hacer para mejorar en este aspecto?

Al igual que ocurre con los personajes, tienes que conocer el mundo en el que se van a mover, aunque mucho no vaya a salir en el relato. No hay detalle que sea innecesario si eso ayuda a la verosimilitud del paisaje. Aunque, ¡ojo! tampoco os perdáis creando un sistema monetario definitivo (como el de Rothfuss) y os olvidéis de que tenéis que escribir una historia (como Rothfuss también).

¿Dónde me documento?

Cualquier libro de fantasía épica lo suele bordar en este aspecto. Si queréis algo diferente probad a leer Khimera de Cesar Pérez Gellida.

Pero en este punto os recomendaría los blogs. Hay gente que escribe verdaderas guías de worldbuilding. Mis favoritos son el de Alister Mairon y si sois más de CiFi no os perdáis el Rincón de Cabal. También empiezo a cogerle el gusto al Constructor de Mundos de Aritz Perez Berra, aunque le sigo desde hace menos tiempo.

3. No me lo esperaba.

Spoiler (si no vives en el mundo, o eres antimainstream total)

G.R.R. Martin es el maestro conocido del BOOOOOOOOOOM, hala a llorar a otro lado.

A todos nos ha pasado. Tener que cerrar un libro porque el capítulo que acaba de terminar revienta la trama por completo y no puedes más que decir: “no puede ser, no puede ser”. Suele ocurrir también cuando terminas un libro, lo cierras y lo miras como si fuese un objeto extraterrestre.

Esa capacidad de sorprender al lector con un argumento que no se esperaba nadie.

¿Qué debo hacer para mejorar en este aspecto?

En primer lugar dejar de pensar como lo haces. ¿Cómo? Si no puedes sorprenderte a ti mismo, cómo vas a hacerlo con un tercero. Pero tampoco todo depende de que empieces a pensar haciendo el pino puente mientras masticas raíz de ginseng. Hay métodos.

La escaleta, por ejemplo, es una forma de estructurar tu novela y encontrar huecos que no habías visto antes. También es interesante llevar algo donde apuntar esa idea que te acaba de llegar mientras la montaña rusa enfila la primera bajada. Hay muchas veces que el límite a la imaginación lo pone nuestra memoria.

giphySi os contase la de veces que me he despertado con una idea espectacular y se me había olvidado después de desayunar…

¿Dónde me documento?

Es algo que depende mucho del gusto de cada uno. Si te gusta la CiFi, El problema de los tres cuerpos es un buen ejemplo. Si quieres algo de aquí, prueba con las dos antologías de David Olier y trata de adivinar como van a acabar sus relatos.

Reto: Os digo que el final del Quinto día de Frank Schatzing cumple este punto. A ver quién tiene lo que hay que tener.

4. La sensibilidad a flor de piel.

Soy un tipo neutro, vasco de nacimiento, con sentimientos latentes y poco expresivos. Aún así se me han puesto los pelos de punta, he llorado y me he reído sin poder parar. Todo ello leyendo. ¿A quién no le ha pasado algo parecido?

Me ha pasado recientemente con The long way to a small, angry planet. Y me ocurre siempre que leo el final del Señor de los Anillos, cuando lamentas en tus carnes la separación de los personajes; o cuando Jaume Vicent te pone los pelos de punta con las jugarretas del Wendigo en su Blackwood: piel y huesos.

Tener la capacidad de despertar los sentimientos primarios (los de la peli: miedo, ira, asco, alegría y tristeza) es un punto ganador para tu novela.

¿Qué debo hacer para mejorar en este aspecto?

Te diría que escribir mucho, utilizar una herramienta de sinónimos y que alguien lea lo que has escrito. También creo que esto ocurre mucho en la primera fase de escritura, en esa en la que solo tecleas, sin pensar en nada más.

Yo os recomiendo, por experiencia propia, que cuando tengáis uno de esos momentos lo anotéis en algún lado, porque luego la corrección todo lo puede.

¿Dónde me documento?

Ya os he dejado un par de novelas arriba, pero si queréis leer a gente que escribe con sensibilidad (no que crea escenas sensibles, sino que es así de serie), probad con el blog de Dragón mecánico o el de Jen Moraz.

5. El ingenio como herramienta definitiva.

giphy (2).gif¿Os acordáis de Mulder, el de Expediente X? Siempre iba un paso por delante, el cabrón.

He leído muchas novelas en las que no hay acción trepidante pero se suple con toneladas de ingenio de sus personajes principales, ante las dificultades o los problemas que tienen que resolver. La trilogía de la fundación de Asimov es un decálogo de esta práctica (casi cualquier novela de Asimov).

Este tipo de situaciones ejercen un efecto catártico cuando ocurren y, para mí, es uno de los mayores placeres al leer un libro y algo que me encantaría saber hacer.

¿Qué debo hacer para mejorar en este aspecto?

Tercera vez que lo digo. Tienes que conocer a tus personajes, tu trama y tu mundo mejor que nadie, y luego no decírselo al lector.

De nuevo la escaleta y cualquier herramienta que permita organizar tu trama te van a dar las bases para esconder las pistas suficientes para jugar con el lector y luego solventar la papeleta de un modo sorpresivo.

¡Ah! Y no penséis que los que leen son tontos, a nadie le gustan las cosas demasiado mascadas.

¿Dónde me documento?

Ya os he hablado del maestro Asimov, pero si queréis algo nacional, tenéis …en un lugar llamado Tierra (un pelín menos clásico que Asimov) y si queréis una maravilla desconocida por casi todo el mundo, lamentablemente, tenéis que leer Proyecto Marte (os juro que no os decepcionará).

6. La especulación más allá de los límites.

Como apasionado de la CiFi, y simulacro de autor, no puedo resistirme a los ¿y si…?

La capacidad de plantear una situación, un mundo o una época desde un punto de vista totalmente diferente, puede ser una idea que, por sí sola, te ayude a plantear una novela.

Pero cuidado porque se juega con cosas muy peliagudas como la verosimilitud, la coherencia y las leyes de la lógica fundamental (que te las puedes saltar, que para eso eres escritor, pero no todo vale).

¿Qué debo hacer para mejorar en este aspecto?

Tienes una idea, la plasmas, la intentas completar con una trama interesante, lo tiras a la basura. 99% de las veces.

Supongo que no hay un truco para esto. Solo puedo aconsejar leer mucho, tener los ojos muy abiertos y escribir sin parar. Si estás acostumbrado a hacerte preguntas, tarde o temprano llegarás a una diferente, que seguro que alguien ya ha planteado (todo está inventado), pero que estás resolviendo de una manera distinta. Inténtalo, pero prepárate para que sea una verdadera hez.

¿Dónde me documento?

Este año he leído La historia de tu vida y Axiomático, dos antologías de relatos de CiFi especulativa que te reventaran los sesos. Quizá te sirva, aunque seguro que te ponga los pies en la tierra, “nunca voy a ser capaz de escribir algo así”.

Si preferís algo más sencillo y para toda la familia, probad con La Tierra larga y si os apetece algo patrio 11,4 sueños luz es un buen punto de partida.

7. El estilo marca la diferencia.

Bullet_journal_pageDe verdad que me encantaría hacer un bullet journal, pero solo tengo un bic azul y muy mala letra.

Pues sí, señores y señoras. No vale solo con crear personajes carismáticos, un mundo genial, un montón de sorpresas y un trama llena de giros y resoluciones ingeniosas. Se tiene que poder leer y disfrutar. Quizá por eso nunca he podido terminar Los pilares de la Tierra (creo que es el único libro que ha podido conmigo) y por eso siempre me han gustado los de Arturo Pérez-Reverte, porque son rápidos, al mentón y bien escritos.

¿Qué debo hacer para mejorar en este aspecto?

El que te diga que no hay secreto, te miente. Porque se puede escribir bien. Quizá encontrar tu propio estilo es más difícil, pero hacerlo bien es posible. Lo primero es conocer las reglas, y no todas son tan evidentes. Un poco de inversión, por ejemplo en 70 trucos para sacarle brillo a tu novela o Escribir bien de Isaac Belmar, son un buen lugar por dónde empezar.

La única forma de mejorar en esto es escribir, corregir, fallar y volver a empezar. Y es muy importante que tu ego sepa asumir las críticas como forma de ayudarte a mejorar, sino eres capaz de eso quizá no deberías dedicarte a escribir (ni cantar, dibujar, esculpir o hacer monólogos, por ejemplo).

¿Dónde me documento?

En cuanto a novelas, depende mucho de cada uno, pero os recomendaría coger ese libro que os leísteis del tirón e intentaseis analizar por qué.

Pero para mejorar en tu escritura no hay excusas, a parte de los dos libros que os he mencionado, hay tropecientosmil blogs, páginas de escritura y herramientas para ayudaros. Os recuerdo la lista de Autorquía.

En resumen.

No hay nada como disfrutar leyendo y tratar de escribir algo con lo que el resto disfruten, aunque esto es mucho más difícil.

Es un lista personal, así que estoy deseando que me contéis aquellas cosas que adoráis leer pero que sois incapaces de reflejar. Y así nos ayudamos entre todos.

Hasta entonces recordad que solo la práctica hace al maestro (o por lo menos hace, a secas)

¡Nunca dejéis de escribir!

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