Escritura divertida

¿A quién no le gusta el poder de una buena historia?

Desde que el ser humano aprendió a comunicarse, las palabras se convirtieron, no solo en un motor para transmitir ideas, experiencia y conocimiento, sino para divertir, sentarse a la luz de un fuego y mirar a las estrellas mientras alguien contaba una historia.

Miles de autores y autoras han probado en sus carnes lo que alguien llamó el poder de la palabra.

Las palabras mueven montañas, quizá no de un modo físico, pero sí de una manera que nos llega hasta el corazón.

Y las palabras no están solo para dar forma a los libros. Las utilizamos para comunicar, para entretener y para marcar el camino y, aunque muchos dirán que el lenguaje es una cosa sería, también es algo con lo que poder divertirse.

Así fue hace unos años cuando probé el rol, y lo fue un poco más tarde cuando me deleitaba con las historias en los videojuegos, y durante siempre estuvieron esos libros ajados y amarillentos del trastero que hablaban sobre futuros imposibles y mundos que nunca existirán.

Todo eso hacía que mi imaginación creciese, volase y empezase a bullir en ideas propias, hasta tal punto de pensar que la escritura, las letras y palabras también fueron diseñadas para soñar, crecer y divertirse.

Quizá lo mejor es que no soy el único bicho raro en ese sentido, algunos otros, locos como yo, pero apasionados sin límites, que creen en el poder de la diversión como fuente de la que beber.

Por eso, si crees que las palabras son mucho más que simples letras unidas, quizás podamos colaborar.

¿Crees que las palabras son muy poderosas?

¿Crees que jugar es mucho más que un pasatiempo?

¿Crees que es posible divertirse y aprender al mismo tiempo?

Quizá tengamos muchas cosas en común.

Búscanos en www.alaluzdeunabombilla.com

O mándame un mensaje con lo que creas oportuno.

No dejes la oportunidad de probar si piensas que los juegos no son solo cosa de niños.

¡A leer y a disfrutar!

yon@yonsinmiedo.es