Guía para elegir tu próxima lectura

Vamos a saltarnos la parte del sermón. Cualquiera que quiera medrar en esto de las letras sabe que hay que leer, y mucho. (No, no vale leer solo lo tuyo. Eso se llama síndrome de Tele 5).

De hecho, la mayoría de personas que pululan por este lado de la blogesfera se enfrentan a dos problemas principales: tener una pila de lectura interminable (a la que se suman títulos cada vez que entran en Twitter o GoodReads); y no saber cuál debe ser la siguiente lectura (normalmente es una consecuencia de lo primero.)

Por eso me he dedicado unos días a pensar sobre este asunto, recopilar algo de info y proponeros una pequeña guía con consejos que me han funcionado bastante bien.

¡Vamos allá!

Haz una lista

¡Yep! ¿Cuántas veces has visto un tuit o una reseña de un libro atractivo y te has olvidado de cuál era por no apuntarlo?

No me refiero a una lista estándar, en las que se apuntan los libros que vas leyendo y poco más. Me refiero a una lista con pestañas (al estilo Excell). Una relación de títulos que abarquen los leídos, los futuros por leer, los posibles por leer y la wishlist (lo quiero, pero no me llegan los créditos).

¿Y para qué tanta información?

Volvamos al segundo de los problemas: cuando tu pila sobrepasa los veinte títulos, ¿cómo eliges el siguiente?

Ahí entra tu lista. Puedes usar el método que más te plazca, yo uso uno muy simple: primero que anoto, primero que leo (con algunas concesiones que os explico más adelante).

Seguro que va a llegar esa novela que tanto deseabas leer (Richard Rothfuss, ¿estás leyendo esto, amigo?) y se va a cargar el orden de tu índice de lecturas, pero será un mal menor si sigues teniendo la lista de la compra al día.

¿Cómo relleno el repertorio?

Hay gente que se deja guiar por las recomendaciones de las propias aplicaciones, hay estudiosos de las redes sociales y hay gente que tiene tal conocimiento de las bibliografías que solo se dedica a poner checks y decir eso de “¡Pues ya me he terminado la bibliografía de Charles Hamilton!”

Único ser que pudo con semejante pila de libros (Chuck Norris no tenía fotos libres de derechos, sorry).

Solo puedo daros algunas recomendaciones en base a mi experiencia (con algunos descubrimientos muy recientes) y a lo que creo que ha funcionado para mi yo lector y mi yo autor.

Lee de todo

Sí, ya sé que escribes fantasía épica, weird horror y silkpunk. Me alegra que estés leyendo a los clásicos del género y las últimas tendencias, pero te estás cerrando puertas sin darte cuenta.

¿Qué tiene de bueno leer otros géneros a los que no estás habituado?

  • Encuentras nuevas formas de contar historias. Aunque siempre hay excepciones, los géneros literarios tienen su propia forma de mover la acción. Cualquiera puede entender que una novela negra y una histórica van a tener registros diferentes, y no por ello peores que el de tu tan amada fantasía.
  • Te enfrentas a nuevos estilos. Igual que en el punto anterior, hay patrones que unen a ciertas novelas de cada género, los objetivos de una Space Ópera y una novela romántica pueden ser sorprendentemente parecidos, pero estoy seguro de que el estilo va a ser diferente. ¿Qué mejor para un autor que enriquecerse con distintas formas de enfrentar una misma situación?

Chica conoce a Alien —porque ese brazo no es normal—, se enamoran. Se dan cuenta de que genéticamente no van por el mismo camino. Tragedia.

  • Es necesario (si te dedicas a escribir). Leer tu género (me refiero al que escribes, no del que posees el copyright), tiene muchos puntos positivos lógicos, pero tiene uno que a la larga es peligroso: la quemazón. Salir a dar una vuelta por las estanterías menos habituales va bien para coger aire y para volver a tu sección preferida con más fuerzas.
  • Es divertido y sorprendente. Leer en el mismo círculo hará que las opciones de sorpresa disminuyan, y por tanto la diversión. Salir del cuadrado de confianza da miedo, pero puede reportaros grandes sorpresas.

El año pasado, sin ir más lejos, varias de las lecturas que más me gustaron no tuvieron nada que ver con la CiFi.

Un último consejo en este sentido: no os olvidéis de géneros menos novelescos, como la poesía (mi tema pendiente para este año) o el ensayo; pueden ser igual de útiles en vuestras carreras autorísticas (me invento la palabra por que sí.)

Lee a tod@s

Cualquiera puede reconocer el beneficio de los puntos expuestos arriba y, desde luego, es capaz de darse cuenta de que quizá no lo ha estado haciendo bien. Pero reconocer que quizá hace un sesgo entre autores y autoras, escritor@s de relumbrón y noveles, o autores europeos y no, es más difícil de aceptar.

Puedes hacer ejercicios para analizarte en todos estos aspectos (te recomiendo que lo hagas), pero os dejo mis recomendaciones.

  • Lee autoras.

Y este es mi único NO consejo. Ojalá no tengas ese problema y que, de manera natural, tu pila tenga un porcentaje ecuánime de autoras y autores, pero casi puedo concluir que no va a ser así (haz la prueba).

Debes leer autoras. Por un simple hecho de falta de visión global. Es un caso parecido a si te limitas a leer fantasía y dejas el resto de lado. Te estás perdiendo la opción de leer maravillas por cazurro.

Y sí, porque no hay igualdad. No la hay, digas lo que digas (aunque seas la persona más reivindicativa del mundo.). Si quieres que algún día el género del autor/a sea indiferente, debes dar ese paso tú primero. Quizá el gran cambio radique en hacer pequeñas cosas, como intercalar una autora y un autor en tus lecturas (así de simple).

  • No tengas miedo a los novatos (o los menos conocidos)

Un poquito de self marketing, jolin, que nunca barro para casa (y hay que preparar el camino)

Bromas a parte. Hay que leer los clásicos, hay que estar al loro de lo que está destrozando las listas de ventas, pero no puedes dejar de lado a aquellos que ponen su primer granito de arena, sobre todo si tú también estás en esas lides. Es una simple cuestión de empatía y de amplitud de miras.

Y, de nuevo, apostar por nuevos valores incrementará las opciones de sorpresa y aumentará las posibilidades de diversión.

De mi Top 5 del año pasado, el primero, el segundo y, creo, que el quinto, son óperas primas y son puñeteras maravillas. Y todas las sorpresas llegaron desde el lado menos conocido de la literatura (y las mayores decepciones de las vacas sagradas. La casualidad.)

  • Utiliza los ojos de otras culturas.

Si hay un buen argumento para saturar tu género favorito, es utilizarlo para tocar ámbitos muy diferentes al que conocemos. La literatura occidental empieza a abrirse a los mercados asiáticos y, muy poco a poco, a los africanos.

Si hay una buena excusa para regresar a la CiFi más hard, es hacerlo de la mano de autores y autoras que no solo nos van a proponer una historia diferente, sino que lo van a hacer desde un punto de vista ajeno. Y estamos de enhorabuena con gente como Okorafor, Ken Liu o Cixin. Así que hoy hay menos excusas que nunca.

Reseña y critica, si te ves capacitado, pero no te ofendas, please.

Hay dos motivos muy potentes para pararse después de cerrar un libro, pensar durante unos minutos sobre lo qué ha significado y dedicarle unas palabras (imprescindible si eres escritor/a, muy recomendable si eres lector.)

  • Estás apoyando el oficio y beneficiando su continuidad. Cualquiera que publique un libro desea ser leído (qué cosas, ¿eh?). Un simple muestra de apoyo o incluso un comentario negativo bien argumentado, puede ser más que suficiente para que esa persona siga creyendo en lo que hace (y que le lleguen unos, exiguos pero bienvenidos, emolumentos).

Vivimos en una época en la que es muy fácil opinar, puntuar y listar. ¡Pues hazlo! ¡Ojo! Ser crítico y educado, no es incompatible. Así que, por favor, no seas un hater gratuito

  • Estás aprendiendo y mejorando tu faceta de escritor (si es el caso) y/o  lector. Tratar de argumentar qué aspectos te han gustado y cuáles no, de una lectura, te están dando información importante sobre tus ejes de mejora y tu forma de interpretar la realidad.

Y sí, soy de los que piensa que escrito es mejor que recordado, porque es fácil decir “Ese libro me encantó” y cuando te pregunten por qué, tirar del argumento mágico: “me hizo sentir cosas”.

¿Dónde encuentro las fuentes de la sabiduría?

¡Ufffff!

Difícil pregunta, difícil respuesta.

Es evidente que las redes sociales tienen mucho que decir, pero son un poco intrusivas y contienen muchos “libros que no puedes perderte” y que en realidad harías bien en esquivar. Cuestión de ensayo-error (recordad que antes de opinar hay que probar.)

Lo que sí puedes hacer es buscar cuentas de usuarios que ofrecen muchas recomendaciones o, mejor aún, que reseñan mucho de lo que leen.  Eso exige dedicarle un ratito a las redes.

Si queréis buenos consejos en materia de CiFi, fantasía y Terror os podéis pasar por las cuentas de @IsaJanisG, @Mangrii, @Dalayn y @OrigenCuantico o echarle un vistazo a revistas como @Windumanoth o @supersonicmag.

Quizá lo más efectivo sean las recomendaciones automáticas (a falta de tener amigos). Redes sociales como GoodReads, tienen sistemas específicos que te sugieren títulos en base a tus últimas lecturas y, en este caso concreto, en base a tus futuras lecturas.

Como siempre, lo mejor es indagar, experimentar y probar aquello con lo que no no sentimos especialmente cómodos, porque para leer a Asimov siempre hay tiempo.

¡Ah, y recordad que no es todo leer!

¡Nunca dejéis de escribir!

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