La gracia de los reyes

Las islas de Dara son un campo de batalla. El emperador Mapideré está obsesionado con la paz. Una que solo cree poder conseguir subyugando a todos los pueblos del reino.

Kuni Garu se encontrará ante una responsabilidad que nunca hubiese deseado. Se encontrará con aliados como Mata Zyndu, Jia Matiza, Luan Zya o Risana. 

Pero en un reino en el que los acontecimientos vuelan al son del viento…¿quién sabe?

La gracia de los reyes es el primer tomo de la Dinastía del diente de león de Ken Liu. Un ambicioso proyecto que lleva las señas de identidad del escritor chino: mezcla de culturas,  gusto por la prosa refinada y una imaginación muy poderosa.

Hay quien ha dicho que Lui ha creado un nuevo subgénero literario al que han llamado silkpunk. No sé si es algo tan extremo, pero lo que no se puede negar es que Ken Liu tiene una forma muy personal de contar sus historias.

Porque lo primero que es evidente es que la mitología china y las leyendas del gigante asiático son una de las fuentes de inspiración del autor.

Esa combinación cultural mitológica hace a La gracia de los reyes un camino por el que pasear con cuidado. En El zoo de papel era más fácil seguir el hilo, los relatos se prestan mucho más a caminos tortuosos que sabes que acaban al final de la calle. 

La gracia de los reyes es un retablo gigantesco en el que Liu nos quiere contar la historia de cada uno de los protagonistas. En un mundo en el que todo suena a dragones de papel y leyendas envueltas en pergaminos rojos.

Y eso es complicado.

Ken Liu es capaz de describir un mundo extraño y fantástico y hacer que lo sientas. Es capaz de crear personajes tridimensionales, creíbles y maravillosos y que vivas a través de ellos su visión de un mundo cotidiano y extraordinario a la vez. 

Pero tienes que estar atento. La velocidad a la que todo cambia, se enrarece o se abre a un campo soleado, es increíble.

Más de 600 páginas que no te dan un respiro, que no son conclusivas y que mezclan muchas preguntas sin respuesta, otras de solución ambigua y una linea un poco difusa entre lo terrenal y lo divino.

Tiene pinta de que la trilogía puede ser uno de esos eventos que cambian un paradigma en la literatura de occidente: ¿una trilogía fantástica de evidente tono asiático, que triunfa?

Ken Liu sabe encontrar la formula que gusta a los occidentales: personajes inolvidables y reales a los que seguir hasta el confín de Dara.

Pero Liu no quiere renunciar a lo que le hace especial: esa delicadeza, esos pasajes casi poéticos que hablan de una tierra lejana en la que lo fantástico y lo mundano viven pared con pared.

Creo que el éxito de este La gracia de los reyes, y el futuro de la trilogía, estará en la capacidad de Ken Liu para equilibrar ambos mundos.

También creo que el autor chino tiene talento de sobra y magia en su cerebro, así que tampoco me preocuparía demasiado.

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *