Reseña: El día del dragón

No sé si eso es un argumento del pasado, y somos la generación previa los que tenemos que leer este tipo de libros para que los que vienen detrás se den cuenta de que leer es algo bueno.

Y quizá empezar por El día del dragón no sea una mala idea.

Expectativas.

He leído los tres primeros volúmenes de las Crónicas del fin de Gabriella Campbell y J.A. Cotrina y tenía ciertas expectativas, diluidas quizá por saber que iba a ser una novela orientada a un tipo concreto de público.

Tenía ganas de leer algo de género juvenil y entender como dos monstruos literarios ,como son Campbell y Cotrina, planteaban el enfoque.

Historia.

Tiene todas las características del dúo de autores. Es una historia disparatada, loca, fantástica y bien contada.

Un ejemplo de que por mucho que sea un tono juvenil, no hay que esconder palabras “cultas” o rebajar el tono hasta la ñoñería.

La trama tiene ritmo, es entrañable en algunos pasajes y tiene el sabor a la aventura que recuerdo de algunos libros que leí hace mucho tiempo como Vania el forzudo.

Personajes.

También en la misma linea humorística y carismática que empiezo a reconocer como un book de estilo de ambos autores. Tienen una habilidad especial para dotar de vida a personajes, sobre todo los no humanos, y dibujar un sinfín de personalidades que hagan las delicias de los lectores y que sean fáciles de identificar en un mundo tan loco.

Destacar la imaginación para generar personajes, tanto principales como secundarios que utilizan los típicos clichés, para luego reventarlos y convertirse en protagonistas descacharrantes de la historia.

Estilo y narrativa.

Aquí es donde se nota la diferencia y, sin ser ningún experto, creo que han pulido mucho el estilo, para no dejar de lado lo que les diferencia del resto (ese humor y esa ironía), pero rebajando el tono y el lenguaje para llegar a un público diferente.

Y digo diferente, porque quizá un error grave es pensar que El día del dragón no es apto para adultos. Es un libro de aventuras, con un toque de humor muy particular, que cualquiera puede disfrutar sin problemas.

Y quizá ese es el mayor mérito de la novela, que aunque no es tan profunda como otras, te hará pasar un buen rato, gracias a la historia y a los personajes, pero, sobre todo, por un estilo rápido, sencillo y pulido que asegura una lectura muy agradable.

Conclusión.

No es una novela seria, seguramente la encuentres en literatura juvenil o, con suerte, en fantasía. Quizá la portada te eche para atrás (o quizá lo hagan los dibujos de su interior, magníficos, todo hay que decirlo). O es bastante probable que pienses que no merece la pena el gasto si la historia no es lo suficientemente profunda, y puede que tengas razón.

Pero quizá, y solo quizá, estés perdiendo la oportunidad de leer un muy buen libro, entretenido y divertido. Y eso te puede llevar a no poder recomendarlo a ese chico o chica que todos llevamos en nuestro interior, o a ese hijo, sobrina o nieta que no entiende que tiene de divertido la lectura.

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