Reseña: El marciano

Imagina por un momento que estás solo, sin opción de encontrar a nadie con quién hablar o echarte un Clash Royale (no WiFi). Además, andas corto de provisiones; no hay agua cerca ni Starbucks ni KFC. Tampoco tienes manera de saber si la playa está cerca (que no tiene pinta) o si te va a pillar el granizo. Y, por último, lo que va a ser tu casa es un apartamento pequeño y de características dudosas (maldito Airbnb). ¡Ah! Estás en Marte, te llamas Mark Watney (te pareces sospechosamente a Matt Damon) y estás muy jodido.

Algunos lo han definido como el Robinson Crusoe de la ciencia ficción, otros como lo novela clásica de ciencia ficción llevada al siglo XXI (no sé muy bien que es la novela clásica de ciencia ficción). Yo digo que pillas lo mejor de la ciencia ficción “cercana” y lo mejor de las novelas de aventuras y tienes El marciano.

Debería empezar por lo de ciencia ficción “cercana”. Muchas veces, el género de las naves y los aliens se empeña en viajar milenios en el futuro para presentar un “mundo que no te hubieses imaginado”, donde la gente aún usa móvil y dispositivos de muñeca (iwatch y sucedáneos). No hay demasiadas novelas que se paren a pensar en un futuro más o menos cercano. La realidad que presenta Andy Weir no es tan futurista y el propio autor se ha encargado de hacer que te la creas. El objetivo de el autor es convertir su novela en una guía de cómo sobrevivir a Marte. Y mola.

Nuestro vecino rojo tiene muchas papeletas para ser el próximo cuerpo celeste que holle el ser humano (a no ser que seas de esos que no creen que hemos pisado La Luna). Y lo que le pasa a Mark Watney es probable, lógico y hasta factible (me parece que salvo lo de las tormentas de arena, que al parecer no son demasiado probables con una atmósfera tan débil. Pero entonces no habría libro). Página a página, Andy Weir te explica como el bueno de Mark (decimosexta vez que tengo que borrar Matt) se las arregla para sobrevivir, comunicarse e ingeniárselas para no morirse del asco. Y mola.

Además, Mark Watney es un crack. No es el típico científico de la NASA que da de comer a un alíen super bonico que luego nos manda a tomar por saco. No. Es un tipo que se supone que está en la élite de los tipos listos. Y lo demuestra. Lo que no quita que sea humano y que, en un ambiente tan magnífico, la cague. Y las cagadas en Marte son de las de game over. Posiblemente Andy Weir ha conseguido crear a uno de los personajes más carismáticos y creíbles que recuerdo en una novela de ciencia ficción.

El paso de los días, la aventura por sobrevivir, las EVAs y todos los cálculos matemáticos hacen de El marciano una novela épica, divertida y muy recomendada para los fans de los cálculos y las explicaciones científicas.

Este es un aviso a navegantes: si no te gustan los cálculos y la ciencia (pero la bruta, la de si un tren sale de A y otro sale de B…) no te lo recomiendo, porque gran parte del libro va de entender cómo se puede sobrevivir en un ambiente hostil que te cagas. Y para eso hace falta pensar y el menor ensayo-error posible (no es lo de Frank de la jungla).

Si no se ha convertido en una lectura redonda es porque el último tercio de la novela se convierte en un espectáculo demasiado del gusto de Hollywood y pierde un poco de la esencia de todo el libro, para convertirse en una oda a la epicidad del ser humano (que cada uno juzgue por sí mismo). Y reconozco que me hubiesen gustado unas páginas más al final.

Un novela magnífica si echas de menos el género de aventuras. Una gran novela si amas la ciencia (y no eres un cacique, deja un poco de espacio a los fuegos artificiales, qué es ficción. ¡Leches!). Y un buen libro por el que empezar a leer ciencia ficción si tienes paciencia y un poco de curiosidad.

Por cierto creo que la película es una adaptación bastante buena (tengo debilidad por Matt Damon. Sorry).

2s comentarios

  1. Hola, Yon.
    He de decir que tanto novela como película me gustaron mucho. Aunque el final de la primera fue lo que menos.
    Teniendo en cuenta que es ficción y que no hay que ser cacique (como bien dices), es puro entretenimiento (y aprendizaje). Cuando la leí hacía tiempo que no disfrutaba tanto con una novela.

    1. Buenas Alex,

      Tiene ese componente de aventura que no es muy habitual y el personaje es muy carismático. Es una muy buena piedra para empezar con la CiFi y pasar un buen rato (que de eso deberían ir los libros de ficción).

      Gracias por pasarte.

      Un abrazo.

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