Reseña: Las brigadas fantasma

17234351Segunda parte de la saga La vieja guardia, de John Scalzi, que leí hace ya un tiempo y que me dejo una sensación bastante buena. Una demostración de que la CiFi no tiene porque ser siempre seria y siempre hay espacio para el humor, aun cuando los aliens no están poniendo a caldo.

Expectativas.

Me esperaba más del humor de Scalzi y sobre todo saber algo más sobre el universo que se dibujaba en la primera entrega de la saga.

Historia.

La profundidad se incrementa, sin duda. No solo porque se descubre a las brigadas fantasmas, una vuelta de rosca de las Fuerzas de defensa coloniales, sino porque se empieza a vislumbrar porque estamos metidos hasta el cuello en mierda.

Además, y cosa que no sucedía en la primera parte, Scalzi empieza a meter elementos más especulativos, centrando gran parte de ellos en la conciencia y en cómo parece afectar al cuerpo. Un intento bien trabajado, en el que no se notan fisuras, pero que me parece algo justo, sobre todo cuando he leído este año acercamientos al tema mucho más novedosos y originales.

Personajes.

Vuelve a aparecer la pericia de Scalzi para hacerte empatizar con el protagonista, en un especie de Shonen en el que Dirac, el prota, empieza siendo el último de la fila y termina siendo el objetivo de todo lo que pasa por ahí.

Al igual que ocurría con La vieja guardia, es fácil comprender los motores que mueven tanto a las fuerzas coloniales como a las brigadas y además se hace bastante hincapié en la diferencia con los humanos estándar.

Sin embargo, da la sensación de que falta algo, como si los personajes no terminasen de sentirse naturales.

Estilo y narrativa.

El habitual de John Scalzi, sencillo, divertido y rápido. Es fácil leer sus novelas y Las brigadas fantasma no son una excepción. El dinamismo de la trama, la acción trepidante y las incursiones en un tema más filosófico y de trasfondo de mundo no hacen sino darle riqueza sin por ello perder el ritmo.

Es una novela que se lee rápido y se disfruta.

Conclusión.

Y aquí viene una pequeña disertación.

Es probable que si hubiese sido el único libro de CiFi de este año me hubiese parecido bueno, incluso bastante bueno. Y lo es. Las pegas que se le pueden poner son mínimas. El problema es haber leído La guerra interminable o la más reciente The long way to a small, angry planet. Muy comparable con la primera y comparable con la segunda si hablamos del worldbuilding (o universebuilding jajajaja).

Siempre me ha parecido curioso el sistema por el que las personas valoran una obra. Casi todo el mundo tilda de obra maestra a La guerra interminable, y creédme que lo es, quizá por como plantea el trasfondo, pero sobre todo porque lo que plantea es plausible en todo momento. No me da esa misma sensación con Las brigadas fantasma. ¿Hay mas de seiscientas especies inteligentes en el universo, nos pegamos con el 90% y aún así, aún con un política de colonización precaria (que el mismo Scalzi describe), estamos en la pomada? No lo termino de ver. Al igual que las descripciones de los aliens quedan lejos de lo descrito por Haldeman y a siglos luz del universo que plantea Becky Chambers.

Y ese es el segundo punto. The long way to a small, angry planet es una ópera espacial con buen fondo, las especies intentan entenderse (aunque en casi todas las ocasiones no lo hacen por lógica pura, que Chambers describe con maestría). Sin embargo hay muchos más comentarios negativos en ese aspecto —en el que Chambers gana por goleada—, para TLWTaSAP que para la novela de Scalzi. Seguramente porque Las brigadas fantasma plantean una humanidad mucho más plausible AHORA, que lo que realmente deberemos ser en el futuro si queremos sobrevivir.

Divertido, fácil de leer, con algún toque filosófico, pero alejado de lo bien que me han hecho sentir otros títulos.

 

3s comentarios

    1. Desde luego que sí. De hecho es mucho más difícil escribir sobre algo cuando nadie lo ha hecho antes. Ese mérito no se le puede restar a nadie. Igual que no se le puede quitar a Scalzi el mérito de ser uno de los pocos que le quita hierro al asunto de la CiFi y lo hace muy bien.

      Eso no quita que las personas que valoran una novela no dejen de criticar una trama porque no se adecue al nivel de destrucción que entendemos (porque todos somos muy sabios en este punto) que debe generar la humanidad. En ese sentido es cierto, que bajo mi punto de vista, Chambers y Haldeman le dan un repaso a Scalzi (ambos de formas muy diferentes) y que ese punto de equilibrio no se ve reflejado en la mayoría de reseñas.

      Un honor verte por estos lares.

      Gracias por la visita y por el comentario.

      PD: Acabo de empezar a leer A closed and common orbit ¿opinión si lo has leído?

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