Reseña: En el punto de mira

Dicen que lo mejor se deja para al final.

La verdad es que los datos fríos no acompañaban para pensar en ello. La última novela de este #LeoAutorasOct recaía en un libro de novela negra, que no es uno de mis predilectos, y llegaba justo después de haber leído La quinta estación (que me gustó bastante), premio Hugo 2016 a la mejor novela de CiFi (mi género favorito).

Pero también dicen que para eso están las estadísticas, para romperlas.

En el punto de mira se ha colado en el top 5 de este año por su calidad, su estilo, pero, sobre todo, por ejercer mejor que ninguna otra el objetivo de cualquier novela: entretener.

La novela negra es ese género en el que hay un asesinato (o varios) y empieza una carrera por descubrir quién está detrás de todo el asunto. Y En el punto de mira es una novela negra (con mucho thriller), pero el puzzle funciona de una manera bastante diferente a la habitual.

Porque Arantxa Rufo (su blog no tiene desperdicio), la autora de esta maravilla, abrirá la puerta de tu coche, te apartará del asiento de conductor de un empujón y meterá sexta sin pasar por las cinco marchas anteriores. Y pensarás que lo lógico en esa situación es que no te diga dónde te lleva, pero no. Te lo va a decir, bien clarito además. Pero irá a tal velocidad y te sorprenderá cogiendo las curvas de una forma tan irreal, que te va a dar igual.

Vas a leer el primer capítulo y cuando empieces el segundo sabrás que esto solo puede acabar con una colisión de proporciones épicas.

Pero, ahora que he terminado, y que me he recuperado del accidente novelesco, puedo coger aire y respirar. Lo justo para reordenar mis pensamientos y enlazar con algunas reflexiones.

Una de las cosas que te dicen en los libros que sirven para que aprendas a escribir en condiciones (y vender) es que a la gente le gustan las historias irreales con personajes muy reales. Pues vas a hartarte. Todo en la novela de Arantxa está hecho para que puedas reconocerte en alguno de los protagonistas y que, a su vez, vueles por las páginas alucinando con lo que está pasando.

Otra de los aspectos en los que se incide mucho, es en la necesidad de crear personajes complejos, como lo somos en la vida misma: con nuestras cosas buenas y malas. Y es aquí donde la autora te mira, mientras conduce tu coche a ciento ochenta por hora, y te sonríe diciendo: “No te preocupes que está todo controlado”. Y esa es precisamente la sensación: conoces a los protagonistas, vives lo que ellos viven, pero te van a sorprender, porque son complejos, difíciles; y las decisiones que tomamos en la vida son de todo menos sencillas.

Y, por último, hay otra cosa que dicen en los libros para vender best sellers. Tienes que encandilar el lector, hacer que levite por las páginas, que se sumerge en eso que llaman el  “sueño del lector”. Y para hacer eso tienen que darse una serie de condiciones:

  • El ritmo tiene que fluir, a veces lento y a veces endiabladamente rápido. ¿Ya has llegado al segundo capítulo? Sabes de lo que te hablo entonces.
  • Todo tiene que tener importancia, no vale eso de meter paja. Te recomiendo que no te saltes ni un solo párrafo, por que a lo mejor te pierde algo importante.
  • Y…¡Y! Hay que generar sensaciones.

Yo leo por las mañanas, en una especie de rutina autoimpuesta por la cantidad de cosas que tengo que hacer. Con En el punto de mira me he saltado la norma, unas cuantas veces. Incluso uno de los días mi pareja me pilló in fraganti y me dijo “Sí que te está gustando ese ¿eh?”. Asentí con mirada ausente.

Hay muchas virtudes en estas páginas, pero una que a mí personalmente me ha fascinado: el magnetismo de los dos protagonistas (o, mejor dicho, de la protagonista y el co-protagonista) y la química resultante. M-A-R-A-V-I-L-L-O-S-O.

No ahondo más, porque de verdad que os recomiendo que lo leáis. No solo como un llamamiento a destacar la increíble calidad que tienen las autoras a lo largo y ancho de este mundo. Si no como una llamada para buscar más allá de esa primera estantería en la que se apelotonan libros de los autores (porque casi siempre son ellos) de siempre.

Busca, no dejes de probar y de adentrarte en mundos nuevos. Y quizá descubras perlas como esta o como otras muchas, que estoy seguro, están esperando a ser leídas y disfrutadas.

#LeoAutorasOct ha servido para que disfrute como un enano, pero sobre todo para hacerme ver mi error. Me estaba perdiendo grandes obras, por el simple hecho de no mirar más allá. Pero eso se acabo.

2s comentarios

  1. Hola Yon,
    buen análisis sin destripar nada de la novela, así me gusta. Llevo el 15% y me está gustando mucho. Con el Kindle suelo leer en los trayectos hacia/desde el trabajo y a veces me gustaría que el tren llegara un poco más tarde o se detuviera un rato en mitad de la vía para no llegar a mi destino tan pronto. Gracias por la recomendación.
    Por cierto, primera vez que me paso por tu casa nueva a escribir algo. Te ha quedado muy chula ;)

    Saludos,
    Alex.

    1. ¡Hola Alex!

      Bienvenido a mi nueva casa y gracias por el comentario.

      Ya verás como no te va a defraudar. De esos libros que te hacen recuperar las ganas por retomar géneros no tan habituales.

      Gracias por pasarte y ya me contarás qué tal va el tema de tu novela.

      Un abrazo.

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