Reseña: Sinfonía de calamidad

¿Qué posibilidades tiene un autor de nuevo cuño de llegar al público general?

Cualquiera que se haya presentado a un concurso literario, que haya probado las mieles de la escritura o, incluso, que se dedique a tener un blog o un diario personal, sabe que hoy en día talento no tiene por qué significar éxito.

Es un pensamiento que arrastro desde que empecé a dedicarme de manera profesional a la escritura y es algo que ha debido pasarle a Daniel, el autor de esta antología, un par de veces (mínimo).

¿Quién dictamina el rasero que mide quién tiene talento y quién no?

Siempre pongo el ejemplo del humor. Si nos vamos a la propia literatura, Terry Pratchett me hace una gracia inmensa, pero sé que hay mucha gente que no se la encuentra. En el caso opuesto, hay miles de personas que opinan que La vida de Brian es una de las mejores películas de humor de la historia, y yo jamás he sido capaz de verla entera. ¿Significa eso que Terry no es gracioso, o que los Monty Phyton no lo son? Todos conocemos la respuesta: para gustos los colores.

Y esa es uno de los elementos motivadores de las antologías de relatos: la variedad. Un componente mucho más difícil de obtener cuando los relatos son creados por la misma persona. En esos casos estamos a expensas de la creatividad y la originalidad del autor, que debe sorprendernos a cada página para que consideremos pasar a la siguiente (mucho más en el caso de un novel).

Es probable que Sinfonía de calamidad no te resulte satisfactorio en cada una de sus páginas, pero te aseguro que vas a encontrar algún relato que te guste, y mucho (salvo que seas de esas personas serias que piensa que la CiFi y la fantasía son para los niños).

A mi me ha pasado con los relatos Hanafubuki y Desconexión de la red, que tratan un tema muy recurrente en la ciencia ficción de hoy en día: el efecto de la tecnología en un futuro no tan lejano. Solo que hay un enfoque diferente en estos dos relatos, un toque sociológico que te permite obtener una muestra de lo que el autor ha trabajado en estos asuntos (que podrás entender más a fondo si visitas su blog. Porque sí, tiene uno).

Puede que te ocurra con los relatos fantásticos más largos, como Malditos, Fugitivo o Un bardo en tierras salvajes. Tres piezas que están sacadas de mundos gigantescos, puestos a tu disposición en pequeñas dosis, para que las pruebes, las degustes y vayas a por más cuando sea el momento.

O puede que prefieras esa suerte de micro relatos, de poco más de una página, que tienen un mensaje y, si prestas atención, una linea del pensamiento creativo de un autor. Lee Traidor, Un regalo o el que da el pistoletazo de salida: El precio del poder, y quizá tengas un buen lugar por donde comenzar a pensarte si no harás mal no leyendo noveles.

Y puedes utilizar la excusa anti novatos que prefieras: no te gusta el estilo (el de Sinfonía de Calamidad está tratado con mimo), suelen estar mal maqueados (ya te digo que no es el caso), no tienen la suficiente pegada (te recomiendo que vuelvas a leer los tres párrafos anteriores).

Sí, ya sé que me dirás que la lista de tu pila de lectura aumenta día a día, que hay muchas novedades, best seller y libros de culto que quieres leer. Pero no me puedes negar que de entre todo ese tiempo que dedicas a leer  (y más si te dedicas a escribir), no puedes sacar un rato para descubrir un posible diamante en bruto (y quizá ser el primero en recomendarlo).

No lo sabrás si no lo intentas. No lo sabrás si no te sales de tu burbuja de seguridad.

Gracias a Daniel (de verdad, pasaos por su blog, no os arrepentiréis), por la oportunidad de dejarme leer su primer match ball en la literatura.

2s comentarios

  1. ¡Muchas gracias por la reseña, Yon!
    Me alegra que la primera reseña venga de alguien cuyo blog sigo desde hace tanto tiempo. Son este tipo de gestos los que animan a seguir como escritor.
    Te comento algo sobre el lore de uno de los relatos, “Desconexión de la red”. Lo escribí para presentarlo en Windumanoth aunque sin suerte. Pensé en un tema de actualidad, como lo son las redes sociales y la importancia exagerada que le damos a la popularidad en Internet. El resultado ya lo conoces, aunque la versión del libro ha sido revisada a conciencia para mejorarla.

    Un saludo y a seguir escribiendo ;D

    1. La verdad es que es un placer leer libros, en general, pero hacerlo de gente a la que sigues (aunque sea de manera periódica), tienen un extra. Bajo mi punto de vista, todo es una prueba de aprendizaje (cuando lees, cuando escribes, cuando piensas) y poder leer a otros compañeros solo puede ser un privilegio.

      Mucho ánimo y a seguir.

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