Reseña: El Talib Yáabal

Siempre suelo comenzar las reseñas con un pequeña sinopsis en tono de humor, pero prefiero ganarle espacio a una pequeña reflexión.

Antes de comenzar, quería agradecer a Adolfo, el autor, que me diese la confianza para leer su opera prima y, sobre todo, por mostrarse comprensivo y coherente en todo momento. Como he dicho en otras ocasiones, leer a autores noveles tiene sus ventajas, y una es esta: poder compartir impresiones con el creador de las obras.

Podría resumir la reseña en: buena historia, gran ambientación y ciertas desconexiones.

Y seguramente pocos estarán de acuerdo conmigo, porque estoy convencido de que mucha gente no llegará a valorar la trama o la calidad suprema de la ambientación. Quizá es solo una suposición, pero trataré de darle un poco de calado.

Empecemos por lo negativo (para que el que sea de esos de pensárselo con los noveles, tenga su excusa barata): la novela tiene fallos, un estilo dispar y ciertos aspectos que el lector experto detectará sin problemas. Nos podemos quedar aquí (nadie os lo impide), pero, por una vez, tratad de obviar que ahí debería ir una coma, que hay demasiadas exclamaciones o que algunos diálogos están mal puntuados. De verdad, intentad pasar de eso.

Si lograis superar esa barrera encontraréis una buena historia, una ambientación magistral y el trabajo de una persona que se ha dedicado a indagar sobre uno de los acontecimientos más oscuros de la historia reciente: la guerra de los Balcanes.

Porque, sí, eso pasó hace veinticinco años: una época en la que ya empezábamos a ser especialistas en mirar para otro lado. La diferencia es que, esta vez, estaba a las puertas de casa. Y yo me pregunto: ¿cuánto supimos de aquel conflicto? Reconozco que muy poco, o nada. En El Talib Yáabal no vas a encontrarte con una historia cronológica de sucesos que te expliquen los motivos de la guerra o cómo se solucionó el conflicto. Hay alguna pincelada de sucesos relevantes, pero la verdadera protagonista es la ambientación: real y brutal.

Lo que me ha enseñado esta novela, es que hay que ser coherente con lo que se escribe. Si lo que estás narrando es una GUERRA, se presupone que va a haber violencia, deshumanización, brutalidad. Y la hay. Pero hay otras cosas que no siempre se cuentan, porque la crudeza de la narración te lleva a un momento en el que la guerra tenía todos sus componentes básicos, pero las fechas (hace 25 años, recordad) y, sobre todo, los intereses políticos y económicos, le dieron un calado diferente. Y ese es el verdadero éxito de la novela:

Mostrar un conflicto atroz como la suma de elementos que hacen del ser humano una especie despreciable (mientras unos pocos tratan de hacer las cosas en condiciones).

Porque estoy seguro que en todas las guerras de la historia ha habido personas interesadas, sin escrúpulos y que jugaban a los dobles, o triples, bandos sin ningún miramiento, pero la forma en la que se narra este aspecto en El Talib Yáabal te pone los pelos de punta. No es solo la crudeza general, sino la indiferencia con la que el hombre pasa por encima de su ética por un beneficio personal.

Siempre he pensado que el fondo debería estar por encima de la forma, y entiendo, como escritor que soy, que nos tenemos que atener a unas normas, y que no hacerlo nos resta puntos. Pero, de nuevo te lo pido, por esta vez fíjate en la trama y olvídate del resto.

Mi consejo es que si quieres leer una novela con un mensaje potente, magníficamente documentada y escrita con la premisa de hacerte llegar ese mensaje, cojas El Talib Yáabal y te sumerjas en una guerra de la que no supimos nada (o no quisimos saber nada).

PD: Y para darle un último empujón, TODOS los personajes principales, son reales. (Cortesía del autor enseñarme algunos documentos que me pusieron la piel de gallina).

3s comentarios

  1. Ojalá, como tú dices, los lectores se fijen en el caldo de la obra y así como cualquiera hoy día podría regocijarse ante un primer boceto o un primer cuadro de un artista, lleguen a la profundidad del texto.
    Gracias por tu reseña y tus consejos. Nunca fue tan bien invertido el hacer llegar a un reseñista la obr.
    Un saludo cordial
    Adolfo lópez Reguero

    1. Hola Adolfo, me ha resultado imposible localizarte por las redes para felicitarte.

      Llegué de casualidad a una noticia en la prensa leonesa acerca de la presentación de tu novela.
      En mi infancia leonesa, me tocó la fibra la guerra de los Balcanes y no dejé nunca de indagar y profundizar. De hecho pude cumplir el deseo de cruzar Bosnia, parte de Croacia y la República Sprska rastreando todas esas llagas en la memoria de adolescente.

      He disfrutado de la trama y de la ambientación. Es muy patente la profunda documentación y se agradece enormemente. Añado las localizaciones apasionantes en Asia central y resulta una novela con la que me identifico totalmente.

      Gracias Adolfo!

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