Reseña: The long way to a small, angry planet

The-Long-Way-to-a-Small-Angry-Planet-PortadaRecuerdo una entrevista a varios autores en la que les preguntaban cuál hubiese sido el libro que les hubiese gustado escribir. Recuerdo también que cuando me hice esa pregunta no supe encontrar una novela que se ajustase. Hasta ahora.

Se mete automáticamente entre mis favoritos de todos los tiempos (y eso que mi inglés es regulero).

Para mí, obra maestra.

Podría detenerme en el debate que plantea una Space Opera en la que sus personajes se plantean los problemas desde un punto de vista dialogante y cómo eso parece haber hecho mucho daño en la comunidad lectora, quizá un tanto rebosante de distopía y ciencia ficción post apocalíptica.

He podido leer comentarios sobre la ingenuidad de la novela, lo poco “lógica” que parece, incluso recuerdo un comentario del tipo “hablando se entiende la gente, eso no hay quién se lo crea”. Comprendo de dónde surge el debate (yo también vivo en España y en el mundo) y no me voy a meter en ese berenjenal, pero si quería dejar por escrito por qué creo que esta novela es diferente.

La supervivencia del más fuerte es un axioma. Un mantra por el que la humanidad ha llegado hasta donde esta, aunque eso suponga estar a las puertas de la autodestrucción. Es un argumento que se utiliza tanto en las novelas de CiFi que se pueden leer variables infinitas sobre el tema, aunque normalmente todo se reduce a unas vías principales: nos exterminamos hasta casi la extinción y tratamos de hacer algo con ello; o conseguimos salir de casa y hacernos un hueco entre las estrellas.

En el segundo caso la gran mayoría de novelas se basan en nuestra creatividad, iniciativa e ímpetu para dotarnos de alguna oportunidad en la galaxia (incluso a veces de manera un tanto irreal, porque parece un poco imposible mantener la tecnología cuando casi nos hemos extinguido, ¿no?).

¿Y si no tuviésemos la capacidad de sobrevivir ni de viajar a las estrellas? ¿Y si nos dieran una segunda oportunidad sin merecerla? ¿Y si fuésemos la última mierda del universo?

Es la primera novela que leo, que explora esa situación y eso, por si mismo, ya la hace original. Los cínicos, como ellos mismos se definen, no creen realista que los humanos puedan utilizar el lenguaje y el entendimiento como única vía para la supervivencia. No somos así. Es más factible pensar que, aún habiéndonos casi extinguido, despedazado nuestro planeta y eliminando cualquier opción de que nuestra tecnología nos lleve fuera de nuestras fronteras, sigamos siendo peleones. Siento decir que me parece el desarrollo de TLWtaSAP es el más plausible que he visto en una novela futurista, con diferencia.

Pero no es solo eso lo que ofrece TLWtaSAP. La recreación de su universo, basado totalmente en las especies que lo pueblan, es sublime. No es solo morfología (que seguro no he podido captar del todo por mi limitado uso del idioma), es cultura, ética y valores. Hay tantas vías diferentes, hay tantos supuestos y tantas formas de interpretar el mismo universo, que me parece increíble que alguien ponga en duda la calidad de una opera prima (no lo olvidemos). Además la trama fluye de una manera tan particular, mostrándonos el universo a través de los ojos (de diferentes formas) de los tripulantes de la Wayfarer, que no puedes dejar de pasar páginas, preguntándote que nueva especie aparecerá en el siguiente capitulo, que nuevas maneras de interpretar las situaciones tendrán y cómo la autora, y sus peones, conseguirán solventar la situación.

Además, seguimos estando ahí como humanos, en la mierda, pero bien de complicarnos la vida, aunque, por suerte, todavía hay humanos que no pretenden eliminar a todo lo diferente (aunque sea nuestra naturaleza, ya lo sé); también hay espacio para tratar el tema IA, para establecer las pautas de un universo plagado de especies inteligentes, con sus relaciones, negociaciones y conflictos. Hay espacio para establecer que el entendimiento y el conflicto llevan a otras situaciones (inverosímiles claro, porque cómo nos va a gustar alguien que no es humano), dejando, por ejemplo, la escena que más me ha puesto los pelos de punta desde que tengo uso de memoria (y no tiene que ver con un batalla, una solución super ingeniosa o un giro de tuerca filosofal. Es un escena íntima, descrita de una manera tan sensible y elegante que solo recordarla me produce un escalofrío)

Y sí, los personajes principales son naive (son simpáticos y quieren ayudarse entre ellos, qué cosas ¿eh?), pero encajan a la perfección en el mundo planteado por Becky Chambers, no solo eso sino que ponen su propia voz y sus historias para hacer de la galaxia un lugar más rico en matices.

Además es casi imposible no encariñarse con ellos (es la primera vez que mi personaje favorito no es ni medianamente humanoide. ¡Dr Chef rules!).

Sí eres de los de no hope convencido, no lo leas, no pasarás del segundo capítulo. Si eres de los que crees que deberíamos dejar de existir, tampoco lo leas, todo te va a sonar a mundo de la piruleta. Pero si quieres leer una novela sumamente original, escrita con una sensibilidad nunca vista y que además es una Space Opera con todas las letras, no la dejes escapar, desearás vivir en la Wayfarer y descubrir junto a sus tripulantes los misterios de un universo lleno de sorpresas y matices.

Solo estoy esperando a Noviembre, a que Insólita le ponga el precio a la edición en castellano.

4s comentarios

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *