Reseña: UNO

¿Una conciencia global? ¿Una mente colmena en la que compartir toda nuestra experiencia y habilidades? ¿El futuro de la humanidad? ¿Sí o no?

Que nuestro cerebro es un gran desconocido es vox populi. Que tan solo utilizamos una pequeña parte de su capacidad, sobradamente conocido. Que casi todo el que se dedica a especular sobre el futuro, y la evolución humana, lo señala cómo el máximo exponente a vigilar: también.

Nieves Delgado sabe de esto. Y sabe escribir (muy bien). Y es original. Y, claro, me da una rabia tremenda (sana, eh). Ya en 36 puso de manifiesto que nos llevaba un poco la delantera. Pero en UNO se ha sacado la paloma de la chistera.

No quiero desvelar casi nada de lo que sucede (salvo la pequeña intro que da muchas pistas, claro). Baste con decir que, en el relato, estamos a las puertas de acometer un gran avance científico. Uno de esos que nos cambia como especie. Y, como humanos que somos, siempre hay quien ve el vaso medio lleno y quien lo ve medio vacío. La historia esta contada desde el punto de vista de alguien que lo ve medio lleno, pero que tiene en su entorno a gente que ni siquiera es capaz de ver el vaso. Se podría pensar que la autora se expande en ese concepto, dejando de lado otros temas que, frente a un acontecimiento de semejante magnitud, también son muy interesantes. Y ese es el gran valor de Uno: la sensación de que todo queda atado.

Las novelas cortas, la mayoría de veces, dejan ese sabor agridulce debido a la falta de páginas. Esto no me ha sucedido con la novela de Nieves Delgado. Hay detalles para cada frente. A veces pequeños guiños y otras párrafos enteros. En todos los casos, parece que la autora ha medido con regla el espacio que dedica a exponer a lo que se enfrentaría la humanidad ante algo tan trascendental.

Y eso no es lo mejor. Es ciencia ficción. Sí, ese género considerado poco serio, menor, poco dado a los sentimentalismos, y sí a la destrucción y el mal agüero. Y en Uno se consigue hablar de un proceso que eliminaría parte de nuestra esencia como especie, precisamente desde lo que nos hace diferentes: la individualidad, el sentimentalismo, la pérdida.

Me recuerda un poco a la etiqueta que en muchas ocasiones se le coloca al rock, o incluso al Heavy Metal: música para bestias. Y luego hay más baladas que en cualquier otro genero musical.

Uno es una pequeña obra maestra. Un estudio de nuestra esencia como seres humanos, y un breve ensayo (inteligente y muy asequible) para dar a entender que quizás destruir nuestra base como especie es lo que nos haría trascender.

No os lo perdáis porque es de lo mejor que podréis leer sobre transhumanismo en pocas páginas. Una clase magistral.

Top 5 de este año, sin duda.

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