Reseña: Volver

¿Y si pudieses volver atrás en el tiempo y comprarte la Mega Drive en vez de la Super Nintendo? ¿Y si supieses de antemano que el Madrid va a ser, otra vez, campeón de Europa? ¿Y si pudieses enfrentarte a tus antiguos novios/os con todo tu saber (y sex appeal) actual?

¿Quién no lo ha pensado alguna vez? Eso de repetir tu propia vida, pero sin el engorro de pasar de nuevo por lo de nacer y no tener ni idea de qué va el tema.

Es posible que la nostalgia sea el reclamo de la novela. De hecho me arriesgo a decir que mucha gente lo comprará por eso. La lectura de Volver va mucho más allá de recordar películas, canciones o acontecimientos que sucedieron a finales del siglo pasado. Está claro que si eres de la generación de la década de los ochenta, vas a encontrar en las páginas un montón de detalles que te recuerden a tu adolescencia o infancia. Pero hay mucho más que eso en el libro. La nostalgia es solo una palanca para transmitir otro tipo de mensajes, más importantes y que dejan más poso.

Al margen de cuestiones científicas, ¿cuánto de lo que somos es debido a nuestras vivencias? Quizá esa es la pregunta principal que trata de responder el protagonista (todos nosotros que hemos querido volver atrás haciendo trampas). ¿Qué pasaría si cambiase hechos del pasado debido a un comportamiento que no toca? Son preguntas profundas que atentan contra esos lugares donde habita la ética y el sentido común. Me ha hecho mucha gracia, por ejemplo, la parte en la que el protagonista ve a sus compañeras como niñas (es la realidad lógica cuando eres mayor), eso no quita para que la adaptación gane terreno y que la facilidad que buscábamos con la experiencia haga su trabajo. Pero, ¿sería lo correcto? Y aquí llega la segunda pregunta importante.

¿Cuánto de lo que hago, o digo, influye en los que me rodean?

Todos recordamos como Biff, el malo de Regreso al futuro, se volvía rico al conseguir un almanaque deportivo que le robaba a Marty. ¿Y tú, no lo harías? ¿No cambiarías la suerte de una familia humilde por una pequeña modificación del las reglas del espacio-tiempo?

La gracia de Volver está en que te va a ir planteando esas preguntas, y algunas más, mientras vives en la piel de un adolescente que se parece demasiado a ti. Un señor de treinta y muchos que cuenta con la oportunidad de volver a vivir una época en la que la responsabilidad y la libertad tenían significados muy distintos. Cuenta una historia sobre lo que somos, en lo que nos convertimos y las oportunidades que nos dejamos por el camino, por desidia, desgana o ignorancia.

Volver es mucho más que nostalgia. Es un ejercicio filosófico ligero. Una de esas novelas que te sacan la sonrisa y te hacen pensar a partes iguales.

Una primera novela que no lo parece. Un libro con mensaje, extenso (quizá demasiado en algunas ocasiones), pulido para recrear a la perfección una época pasada. Una demostración de que no hay que tener un mega worldbuilding a tu servicio, ni desarrollar la idea definitiva para construir un buen libro. Solo hace falta contar una buena historia, rodearla de buenos actores y actrices, y hacer que las letras estén donde deben (no puedo dejar de comentar lo cuidada que está la edición y la maquetación).

Si queréis saber más sobre el libro y su autor, Alejandro Moreno, no tenéis nada más que seguirle en Twiter (es un tipo majísimo) o pasaros por su blog.

2s comentarios

  1. Me alegro de que te haya gustado, Yon. Y muchas gracias por esta reseña tan bien hecha.
    Que un lector (y escritor) tan experimentado como tú diga eso de mi novela, me sube mucho la moral.
    Un abrazo, compañero.

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