Top 5 lecturas 2019

Las listas, por naturaleza, son subjetivas (como me gusta empezar el año con una obviedad). Al igual que los premios y las críticas (por mucho que algunos se empeñen en darle un halo de objetividad). Lo que hace a un libro bueno o malo es una combinación de características personales y situacionales. Cierto es, que hay veces que la calidad de una novela es tal que hay que estar de acuerdo y seguir adelante, pero no es menos cierto que para gustos los colores.

Si en 2017 me encontré con joyas y con grandes sorpresas, 2018 ha tenido nubes y claros, y las sorpresas han sido más negativas que positivas. Desde luego hay otros factores que han podido influir, pero la sensación es que 2018 ha sido menos florido que 2017. Sin embargo, el top 5 ha sido más fácil, porque, salvando el último puesto, los cuatro primeros me han resultado sencillos de decidir. 

¡Vamos a ello!

5. El Talib Yáabal.

En este último puesto podía haber metido muchos libros. Historia absurda de España, Justicia Auxiliar o Las estrellas son legión me causaron gran sensación. Pero no quería dejar pasar la oportunidad de hablar de escritores noveles.

No me cansaré de decir que las oportunidades son cosa de uno. No leer noveles es tan respetable como cualquier otra opción. Incluso acepto que leer noveles, con la cantidad de novelas buenas de autores consolidados que hay, puede ser un poco tedioso. Pero también es muy gratificante seguir los primeros pasos de esos y esas que se atreven a saltar por primera vez al vacío. Fue lo que ocurrió con Adolfo, el autor del Talib Yáabal. Es gracioso, porque no creo que el bueno de Adolfo lea esto, salvo que yo se lo mande, porque es uno de esos tipos para los que las redes sociales son algo demasiado confuso.

El Talib Yáabal es de esas novelas en las que muchos se quedarían en las primeras páginas y lo harían por factores que nada tienen que ver con la historia del libro. Lo harían por los fallos de estilo, de ortografía o el lenguaje poco pulido. Lo harían porque leer una novela regularmente escrita no entra dentro del pedigrí y lo harían porque, y esto es un verdad como un templo, hay mucho bueno (y bonito) que leer.

La realidad es que la historia de El Talib Yáabal es maravillosa. Es un thriller basado en hechos reales (hasta el punto de que los personajes son de carne y hueso) que no te deja respirar y que dibuja el conflicto de los Balcanes desde la realidad cruda y asquerosa de una guerra de finales del siglo pasado (a la vuelta de la esquina).

Por eso reivindico que un libro debe estar bien escrito, pulido, para que los lectores puedan disfrutarlo en su totalidad. Pero también me convierto, desde hoy, en adalid de que lo IMPRESCINDIBLE de una novela es el ENTRETENIMIENTO.

Y El Talib Yáabal me entretuvo y me puso los pelos de punta.

4. El marciano.

La novela de Andy Weir en la que sale Matt Damon (porque sale él y punto) estaba en mi lista de pendientes desde que se publicó. Siempre rehuyo un poco de las novelas de ciencia ficción que se adaptan al cine a las primeras de cambio y quizá eso retrasó su llegada, en formato papel, a mis manos. Craso error.

Digamos que El marciano es la novela de ciencia ficción que alguien que no es asiduo al género espera. Toneladas de ciencia, bien explicada, un montón de soluciones ingeniosas y un protagonista principal ultra carismático. Entiendo por qué tardo poco en llevarse a la gran pantalla: tiene todo lo necesario para triunfar.

Se coloca en el cuarto puesto porque logró entretenerme como ninguna otro, sin hacerse pesada en ningún momento (ojo que hay una cantidad importante de conceptos científicos) y porque me pareció que relataba con mucha credibilidad los pasos de un tipo que se ha perdido en Marte (también hay concesiones cinematográficas, pero, ¡joder! Es un libro de ficción).

Si estáis pensando en empezar con la ciencia ficción, retomarla o simplemente seguir adelante con ella, El Marciano es SciFi Friendly.

3. Saga Harry Potter.

Ahora lo entiendo. No soy de esos que se alejan de las grandes sagas como si fueran la peste. Simplemente no había tenido la oportunidad. Ahora ya puedo decir por qué J.K.Rowling tiene tanto dinero. Y por qué se lo merece.

Quizá no son los libros mejor escritos del mundo. Es muy posible que incurra en clichés, estereotipos y una cantidad bastante seria de redundancia (La orden del fénix es un buen ejemplo de esto). Lo que no se puede negar es que Rowling consiguió crear un mundo mágico con todas las letras. La sensación de estar viviendo en la carne de Harry y descubrir, como lo hace él, un mundo nuevo de posibilidades y de nombres muy raros, por si sola vale la pena. Pero hay más. La trama es muy interesante, aunque no deje de ser un bien contra el mal, esta diseñada de forma progresiva y fantásticamente bien pensada para crecer con los chavales y chavalas que se atrevan con el mundo mágico de Hogwarts.

Durante gran parte del año, los libros de Harry y Cia. han sido mis leales salvoconductos para la relajación.

2. El bosque oscuro.

La trilogía de Liu Cixin es una de esas que están llamadas a cambiar algo en el género.

Quizá es por ese enfoque que resulta exótico o quizá es la forma en la que se aproxima a un tema tan manido como el primer contacto con una raza alienígena. Lo cierto es que la segunda entrega de la trilogía de los tres cuerpos es maravillosa. Y lo es, sobre todo, por la capacidad especulativa del genio chino.

Como los grandes títulos de la ciencia ficción, El bosque oscuro está plagado de teorías científicas y sociológicas, hiladas de una forma tan fina que uno solo puede quitarse el sombrero. Y aunque pueda parecer una de esas lecturas rugosas y ásperas, Liu Cixin logra dotar a su estilo de una fluidez que no logré captar en la primera entrega. 

Estoy deseando terminar esta trilogía porque creo que va a pasar a ocupar un lugar privilegiado en mi biblioteca.

1. UNO.

Cuando cerré el libro ya lo tenía decidido: UNO iba a ser el favorito del año. Podría haberme equivocado, claro, pero era muy difícil.

Hay muchas cosas espectaculares en la pequeña novela de Nieves Delgado y ninguna pega. Y digo ninguna, porque tiendo a sacarle poco provecho a las novelas cortas (del estilo editorial Cerbero). Siempre se me quedan cortas, me dejan con las ganas. Pero UNO es diferente.

La autora es capaz de encargarse de algo tan grande como la trascendencia de la humanidad, en las mismas páginas que Tolkien habla de los hobbits. Y podría haber quedado corto, incluso cutre. Pero la sensibilidad e inteligencia que atraviesan, una por una, las páginas de UNO te dejan con la boca abierta. Y cuando terminas, solo puedes suspirar y aplaudir.

Siempre espero que cuando una novela corta me gusta, la autora (en este caso la maravillosa Nieves Delgado), se anime con una historia más larga. Pero quiero que UNO se quedé como está, porque de ese modo es perfecta.

Niños y niñas que queréis escribir: si lográis un uno por ciento de lo que logra esta maravilla, estaréis en disposición de hacer muy felices a las personas. Palabrita.

2019 va traer cambios en mi lista de lectura. Más ciencia ficción, más clásicos y más novelas para el deleite personal. Pero de eso hablaremos la semana que viene.

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